The St. Francis Pledge

Sugerencias para reducir su impacto

Comenzar con la compostaci贸n

Organice un comité de compostación. Usted ayudará a su parroquia o escuela a reducir los desechos y proporcionará, al mismo tiempo, fertilizante para huertos de cultivo.

Comprometidos recientemente con la promesa

Bryan Seigneur
Individual-Family | February 7, 2012

Maurice Muia
Individual-Family | February 7, 2012

Judy Olmanson
Individual-Family | February 6, 2012

Silvia Hinds
Individual-Family | February 6, 2012

Fr. William (Bill) Axe
Individual-Family | February 6, 2012

Número total de promesas: 5998

Pledge Now!

Cántico del Hermano Sol de San Francisco

anciana1(San Francisco, 1182 – 1226)


Altísimo, omnipotente, buen Señor,
tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición.


Loado seas, mi Señor, con todas tus criaturas,

especialmente el señor hermano sol,

el cual es día, y por el cual nos alumbras.

Y él es bello y radiante con gran esplendor,

de ti, Altísimo, lleva significación.


Loado seas, mi Señor, por la hermana luna

y las estrellas,

en el cielo las has formado luminosas y preciosas y bellas.


Loado seas, mi Señor, por el hermano viento,

y por el aire y el nublado y el sereno y todo tiempo,

por el cual a tus criaturas das sustento.


Loado seas, mi Señor, por la hermana agua,

la cual es muy útil

y humilde y preciosa y casta.


Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego,

por el cual alumbras la noche,

y él es bello y alegre y robusto

y fuerte.


Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra,

la cual nos sustenta y gobierna,

y produce diversos frutos con

coloridas flores y hierba.


Loado seas, mi Señor, por aquellos

que perdonan por tu amor,

y soportan enfermedad y tribulación.

Bienaventurados aquellos que las soporten en paz,

porque por ti, Altísimo, coronados serán.


Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana

la muerte corporal, de la cual ningún hombre viviente puede escapar.

¡Ay de aquellos que mueran en pecado mortal!


Bienaventurados aquellos a quienes encuentre en tu santísima voluntad,

porque la muerte segunda no les hará mal.


Load y bendecid a mi Señor,

y dadle gracias y servidle

con gran humildad.