Historias verídicas

Sugerencias para reducir su impacto

Comenzar con la compostación

Organice un comité de compostación. Usted ayudará a su parroquia o escuela a reducir los desechos y proporcionará, al mismo tiempo, fertilizante para huertos de cultivo.

Comprometidos recientemente con la promesa

Bryan Seigneur
Individual-Family | February 7, 2012

Maurice Muia
Individual-Family | February 7, 2012

Judy Olmanson
Individual-Family | February 6, 2012

Silvia Hinds
Individual-Family | February 6, 2012

Fr. William (Bill) Axe
Individual-Family | February 6, 2012

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Restauración ambiental

relámpago1Las Mujeres Benedictinas de Madison, Middleton, WI

El Centro de San Benedicto (Saint Benedict Center) en Middleton, WI, está situado sobre 130 acres que tienen una vista hacia la costa del Lago Mendota y la ciudad de Madison y es hogar de un lago glaciar de 10,000 años (Lago Perdido). Con el paso de los años, la rápida urbanización y el cultivo en las tierras contiguas a la propiedad contribuyeron a la contaminación significativa de los alimentos, pesticidas, metales y sedimento, dando por resultado la pérdida de hábitat de la fauna y la desaparición de la vegetación nativa. Además, más de 400 acres de tierra se drenan en y a través de este sitio, haciendo de su salud parte integral de la salud de la amplia Cuenca Hidrográfica Prioritaria del Lago Mendota (Lake Mendota Priority Watershed).

Con un esfuerzo ambicioso, se desarrolló una nueva zona de humedal/detención que eliminó el atasco de sedimentación aguas abajo y el escurrimiento de químicos de 200 acres de tierra, mejorando significativamente la calidad del agua que fluye al Lago Mendota. El esfuerzo regresó 90 acres de las tierras de cultivo anteriores a la pradera nativa de la meseta, que proporcionó un santuario más expansivo para la fauna en peligro y creó un intermediario para la urbanización irregular. Además, regresaron al Lago Perdido a su área y profundidad originales, quitando 85,000 yardas cúbicas de cieno.

En 1995, la Priora Maria David Walgenbach, OSB, y otras personas en esta pequeña comunidad de hermanas, comenzaron a reflexionar sobre la tradición benedictina centenaria de reverencia por toda la Creación — inclusive seres humanos, otros animales, las plantas, el aire y el agua. La reverencia por la Creación es parte integral de la visión comunitaria de las Hermanas de San Benedicto; buscan hilar los rezos, la hospitalidad y el cuidado por la Tierra en una manera de vida compartida.

El mal estado de la tierra y sus criaturas conmovieron a las hermanas para tomar medidas. Elaboraron una extensa propuesta a largo plazo, solicitando la restauración de 80 acres a la pradera nativa de la meseta y a la sabana de robles, excavando 85,000 yardas cúbicas de cieno del Lago Perdido y creando una nueva cuenca de detención para controlar el escurrimiento hacia el Lago Mendota.

El pequeño tamaño de la comunidad no fue un obstáculo durante mucho tiempo, pues formaron eficazmente sociedades con más de 50 organizaciones de la zona y trabajaron de común acuerdo con cientos de voluntarios de todas las edades durante los siguientes ocho años, inclusive: tropas de Boy y Girl Scouts, pasantes de la universidad, organizaciones cívicas, escuelas y muchas iglesias en la zona.

Walgenbach dijo, “Las hermanas y nuestros compañeros de trabajo continuarán haciendo que el Centro de San Benedicto sea un lugar de restauración del medio ambiente natural y un lugar para la renovación del corazón humano. En colaboración con otra gente y organizaciones que se preocupan por el medio ambiente, podemos hacer la diferencia… para las generaciones del presente y del futuro”. Fue una valiosa oportunidad de gran alcance para aumentar la conciencia por cuidar la Creación a través de las sociedades locales, así como la cobertura informativa local, regional y nacional del trabajo.